Así fueron desalojados los manteros del barrio de Liniers

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Unos 500 vendedores ambulantes que tienen sus puestos en el barrio de Liniers fueron desalojados esta madrugada por personal del Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad durante un operativo ordenado por la justicia porteña que determinó que realizaban “venta callejera ilegal”, informaron fuentes policiales.

El operativo -llevado a cabo por la cartera de Ambiente y con apoyo de la policía de la Ciudad- fue ordenado por la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas número 21 porteña, a cargo de Celsa Ramírez.

El procedimiento y comenzó cerca de las 4 en el perímetro determinado entre avenida Rivadavia, Carhué, Ventura Bosch y la colectora de la avenida General Paz, lo que comprende 38 cuadras.

Pasadas las 10 los negocios -en su mayoría de ropa y accesorios- que se encuentran en la zona permanecían cerrados por temor a que se produzcan incidentes entre los manteros y la policía, explicaron algunos de los dueños de estos lugares a Télam.

La opinión de los comerciantes de la zona:

En tanto, un cordón de efectivos policiales rodeaban a los manteros que se manifestaban en el lugar, donde también se habían dispuesto carros hidrantes y patrullas policiales.

Algunos puesteros reclamaban que aún teniendo la habilitación de la Ciudad para trabajar allí fueron desalojados violentamente, como Concepción, que es propietaria de un puesto de flores en Rivadavia y José León Suárez.

“Hace 30 años que estoy acá, pago los impuestos y estoy al día. Vinieron y sin preguntar rompieron todo, ahora no tengo nada”, afirmó la mujer, y señaló: “tengo el permiso para trabajar acá, lo tengo colgado en el puesto. Tengo medidor de luz y de agua”.

Según le explicó uno de los inspectores de Ambiente y Espacio Público, la mujer ocupaba un metro más del espacio que tenía permitido; sin embargo, la mujer denunció que “eso me lo explicaron después de romperme todo el puesto”.

Alicia, otra puestera de la zona, aseguró que “vinieron a las cuatro de la mañana y no me dieron tiempo a nada, me hicieron a un costado, me dijeron que no toque nada y empezaron a levantar la mercadería”.

“Estoy trabajando, no estoy robando. Tengo invertida la asignación de mi hijo en esta mercadería y sólo quiero recuperarla”, sostuvo la mujer que hace 37 años vende allí golosinas, bebidas y juguetes pequeños.

Según fuentes policiales, la investigación por la que se ordenó este desalojo se inició con denuncias de vecinos y comerciantes de la zona, que reclamaban por “bloqueos en las veredas, corte de paso a peatones, competencia desleal con los comercios y venta de productos ilegales”.

Luego de relevamientos realizados por el ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad se constató que había “475 manteros, de los cuales 239 eran puestos de comida y 236 vendedores de calle”.

Asimismo, la cartera aseguró que “un 44 por ciento” de los puestos eran manejados por senegaleses, un 39 % por bolivianos, el 9% por peruanos, un 5 por argentinos y un 1% por paraguayos”. La mitad de los puestos vendía bijouterie y un 38% frutas y verduras.

Como consecuencia del importante operativo, la mayoría de las líneas de colectivos que pasan por la zona tuvieron que desviar sus recorridos.