Torturan salvajemente a una testigo del caso María Cash

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Otro preocupante hecho agitó la causa por la desaparición de María Cash, la joven porteña cuyo rastro se perdió el 8 de julio de 2011 durante un errático viaje al norte argentino. La última vez que hubo registro de la diseñadora de moda fue en el ingreso a la capital salteña.

Esta mañana, Julia Leal apareció en el Hospital San Bernardo con un estado preocupante. Pese al hermetismo ordenado por la justicia, trascendió que tendría grabado en la espalda un mensaje mafioso hecho con cuchillos.

El dato resultó preocupante para la justicia federal que investiga la desaparición de María Cash, ya que la misma mujer había denunciado en mayo del año pasado que su expareja, un agente del Servicio Penitenciario Federal, formaba parte de una red de trata de personas y que mantuvo secuestrada a Cash.

En aquel entonces, Leal fue citada a declarar pero por contradicciones la justicia no tomó reparo de su declaración y no avanzó en la investigación. Eso llevo a su abogado, Sergio Chericotti, a dar un paso al costado del patrocinio, aunque hoy trascendió que también dimitió por amenazas anónimas que recibió durante el proceso.

Por el momento, la familia Cash decidió llamarse a silencio y esperar respuestas por parte de la justicia que mantiene un estricto hermetismo.