Condenan en Rosario a dos integrantes del clan Funes, protagonista de una saga sangrienta

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Una chica de 18 años y un hombre de 42 fueron condenados en juicios abreviados a tres años de prisión por integrar en Rosario una asociación ilícita liderada por la familia Funes, la cual está ligada al narcomenudeo y fue protagonista de varios asesinatos a principios de año vinculados a la venta de drogas, informaron fuentes judiciales.

El nombre de la joven condenada, Brisa Belén Amaral (18), trascendió el 4 de febrero pasado cuando fue testigo del asesinato de diez disparos de su amigo Jonathan “Bam Bam” Funes, acribillado tras visitar en una cárcel santafesina a sus hermanos Lautaro y Alan Funes.

Además, Amaral tiene un procesamiento de mayo pasado por comercio de estupefacientes como miembro de una banda conducida desde la cárcel por René Ungaro, condenado por el asesinato en marzo de 2010 del ex jefe de la barrabrava de Newell’s Old Boys Roberto “Pimpi” Caminos.

Una hermana de Ungaro, Daniela, que fue pareja del empresario narco asesinado en diciembre de 2013 Luis “Gringo” Medina (42), también fue procesada en la misma causa.

El juez penal Juan Andrés Dónnola homologó hoyel proceso abreviado al que arribaron los fiscales Gisela Paolicelli y Matías Edery con las defensas de Amaral y Pablo David Miranda (42).

Según fuentes judiciales, Amaral fue condenada a tres años de prisión efectiva como miembro de una asociación ilícita o banda “destinada a cometer diferentes ilícitos contra la propiedad y contra las personas, integradas por el plazo de dos meses en el año 2018”.

Por el mismo delito Pablo Miranda, tío de los hermanos Funes, aceptó una condena a tres años de prisión pero, en su caso, de cumplimiento condicional.

Según los fiscales, ambos participaron de una organización criminal con eje en el barrio Tablada de Rosario, donde usurpaban viviendas y cometían otros delitos mediante el uso de armas.

Por esa misma causa están detenidos con prisión preventiva los hermanos Lautaro “Lamparita” Funes y Alan Funes, este último también acusado por homicidio.

El clan Funes ganó notoriedad pública los primeros días de este año cuando tras el asesinato de uno de sus miembros, Ulises, el 7 de enero, su hermano “Lamparita” (23) escribió desde la cárcel donde estaba detenido que “la guerra no terminó” y prometió: “Va a terminar cuando los mate a todos, hasta la generación más chica o me maten a mí”.

Otro de sus hermanos que en ese momento estaba prófugo, Alan Funes (20), tuvo una reacción similar en Facebook: “Juro por mi hija que los mato a todos. Uno por uno los voy a matar a estos giles hijos de puta sin sangre, que no les da la nafta para pegarme a mí”.

Según los investigadores, las promesas de venganza tenían como destinatarios los miembros de la familia Caminos, que lideró el exjefe del a barra de Newell’s conocido como “Pimpi”, con quienes los Funes mantienen una disputa territorial por el narcomenudeo.

Alexis Camino, hijo del barra asesinado, está acusado de haber matado en marzo de 2016 a Mariela Miranda, la madre de los hermanos Funes.