Encuentran otro cuerpo con las manos amputadas en Puerto Madryn

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El cuerpo de Federico Lomenia (25) quien se encontraba desaparecido desde el miércoles de la semana pasada, fue “encontrado sin vida esta mañana, enterrado y cubierto con bolsas en la zona de Playa Paraná”, informó la fiscalía de Puerto Madryn en un comunicado difundido a primera hora de hoy.

Con este hallazgo, ya son tres los muertos por el caso que ayer tuvo el capítulo más tenebroso cuando fue encontrado el cuerpo de Héctor López (25) que era intensamente buscado desde el martes pasado cuando los familiares realizaron la denuncia ante la sede judicial de esa ciudad chubutense, ubicada 60 km. al norte de esta capital.

El cadáver de López fue encontrado con ambas manos amputadas, semienterrado y cubierto de cal, a poco más de 600 metros del lugar donde se había descubierto su vehículo en un descampado en jurisdicción del “Parque Ecológico El Doradillo», también en las afueras de Puerto Madryn.

Al respecto de este crimen, la fiscalía informó que «durante la madrugada del martes se realizaron cuatro detenciones por el homicidio de Héctor López, en el marco de procedimientos realizados por personal de la policía con orden judicial».

«La calificación legal será la de homicidio agravado y la audiencia de apertura de investigación y control de detención se realizará dentro del plazo legal de las 48 horas, aunque no se descarta que se realice este miércoles» indicó el parte oficial de fiscalía.

La detección de los cuerpos se produjo por la declaración que brindaron testigos de identidad reservada que «aportaron datos certeros sobre la localización del cuerpo» se informó desde el ministerio público fiscal.

Ambos cadáveres estaban en avanzado estado de descomposición y en el caso del de López se encontraba «comido» por la cal esparcida sobre el cuerpo.

A estas dos muertes violentes hay que agregar la de Nicolás Cerrudo (21) que fue encontrado muerto en su casa con signos de ahorcamiento y una carta donde declara un suicidio y pide que su familia sea preservada, a la vez de reconocer que «esto pasa por jugar con fuego».

La fiscalía remitió la carta encontrada a un perito caligráfico para determinar la autoría de la nota, porque de la autopsia surgió un dato revelador: Cerrudo presentaba signos de tortura en los genitales y se sospecha que pudo haber estado sometido a una sesión de tormentos.