Internos de cárcel de Sierra Chica elaboraron 55 remeras para alumnos de una escuela

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    Unos 30 privados de la libertad del taller de Corte y Confección fueron los protagonistas de la acción solidaria. En enero habían entregado 120 cartucheras y 50 servilletas de tela. Destacan la formación para emprendimientos textiles.

    “Cada día es tan especial como lo hagas”, ese es el lema de los internos que trabajan en el taller de corte y confección que funciona en la Unidad 38 Sierra Chica, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Allí concurren treinta privados de libertad que en las últimas horas elaboraron y donaron 55 remeras para alumnos del Centro Educativo Complementario (CEC) N° 803 “Carlos Campologni” de la localidad mencionada.

    Los internos fueron capacitados en cursos coordinados por la Dirección de Promoción e Inclusión Sociolaboral del SPB. Esta iniciativa permitió una amplia vinculación con otras instituciones y entidades creando lazos que logran la integración y la socialización de los detenidos.

    Cabe destacar que en enero pasado se realizó la entrega de 120 cartucheras y 50 servilletas de tela para los chicos que concurren al CEC 803 “Carlos Campologni” de Sierra Chica, y luego se abocaron a la confección de los trajes de estatuas vivientes que por medio de la artista olavarriense María Inés Banegas recorrieron ya varias ciudades del país, en lo que representa un hecho destacable vinculado al ámbito cultural.

    Al respecto, el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, afirmó que “planteada la realidad carcelaria actual, sabemos que es fundamental formar y capacitar a las personas privadas de libertad para el trabajo y brindarles herramientas que faciliten su incorporación en el mercado laboral al momento de recuperar su libertad. Hay una decisión política de la gobernadora María Eugenia Vidal de generar oportunidades para ellos, que no las tuvieron afuera, y que incorporen el trabajo como un valor en sí mismo”.

    El taller continúa dando frutos y trabajando solidariamente, en esta oportunidad un nuevo objetivo se ha cumplido ya que nuevamente el CEC 803 recibió el aporte de los internos. Se trata de 55 remeras para sus alumnos, las cuales fueron usadas como distintivo durante el Encuentro de Centros Educativos Complementarios realizado días pasados.

    El nacimiento del Taller de Corte y Confección en la Unidad 38 al principio debió enfrentar “muchos prejuicios por el oficio y la población masculina. Cuando el objetivo planteado fue ayudar a los demás e interactuar con otras entidades la cosa fue más en serio y la capacitación superó las expectativas”, comentó Mercedes Maigua, coordinadora de Formación Técnica y Oficios del establecimiento carcelario.

    Bajo la modalidad de talleres y capacitaciones No Formales, la exitosa entrega sigue sumando voluntades y otorgando herramientas que posibilitan una salida laboral al momento del egreso. El director de la Unidad 38, Miguel Di Nápoli, destacó que “la articulación y el trabajo con otras instituciones es fundamental para el fortalecimiento de sus actores y la concreción de objetivos”.

    A través de este taller se han generado actividades que ofrecen herramientas a los asistentes para desenvolverse en el mundo laboral además de contar con la instrucción de sus pares. En el organigrama de la cárcel se ubica en área tratamiento y pueden adquirir nociones de albañilería, electricidad, marroquinería, mosaiquismo, peluquería y costura. Los talleres surgen a partir de entrevistas que realiza Maigua entre los internos, a partir de las cuales puede conocer su intención de capacitarse y aprender diferentes temáticas.

    Carlos V. es instructor del taller y dijo que “hemos logrado trabajar en equipo, que es una tarea muy difícil pero con responsabilidad y con ganas, asumiendo el compromiso de aprender y respetar los roles de cada uno. Estamos muy agradecidos porque hemos aprendido y esperamos que pronto haya otro curso más para seguir capacitándonos”. El curso implica beneficios como generar vínculos entre los concurrentes para fortalecer y rescatar valores como el respeto, la responsabilidad y el compromiso.

    En el caso de las remeras, el material para comenzar las actividades fue donado por la familia Maigua que mantiene lazos entrañables con la institución, conoce el lugar, la gente que allí asiste y también las problemáticas de sus niños. “Sentimos que ésta es una forma era devolver un poco todo lo que mi mamá compartió allí y también ayudar a los que necesitan una oportunidad” destacó Mercedes Maigua.

    Por otra parte, David González, director del CEC 803 celebró “como institución la concreción de este proyecto entre educación y SPB, es maravilloso tener las remeras para construir la identidad y el sentido de pertenencia de nuestros chicos, por lo tanto estamos más que agradecidos por la posibilidad y también con las donación de las cartucheras y las servilletas en el mes de enero”.

    Finalmente, el director de la Unidad agregó que “somos un establecimiento carcelario considerado de artes y oficios, por lo que celebramos estos logros que no hacen más que revalorizar los objetivos iniciales y brindar a sus actores nuevas alternativas que les permitan forjar un futuro distinto”.