Habló el sommelier que pasó cuatro años preso por el crimen de su mamá

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El sommelier Luciano “Lucky” Sosto (40) estuvo cuatro años preso por el crimen de su mamá. En diciembre de 2015 un tribunal lo condenó a perpetua, pero el año pasado Casación anuló ese fallo y lo absolvió. “Fui producto de una desidia judicial”, aseguró este martes, en su primera entrevista tras recuperar su libertad.

El crimen de Estela Garcilazo fue cometido el 26 de diciembre de 2013. Según lo reconstruido en el juicio donde se condenó a Sosto, el sommelier, que vivía en el 5º B del edificio de Seguí 4444, bajó al departamento 4º B donde residía su madre, discutió con ella y la estranguló. La hipótesis de la fiscalía fue que el ataque había estado motivado por la necesidad de dinero para comprar cocaína y contratar taxi boys.

El hijo de la víctima fue detenido poco después del homicidio. Días más tarde lo trasladaron al penal de Marcos Paz, donde estuvo hasta diciembre del año pasado. Abandonó el penal de madrugada, mientras afuera lo esperaba su papá -quien siempre aseguró que era inocente- y un grupo de amigos.

Siete meses más tarde, Sosto explicó que aún no se acostumbra a la vida en libertad. “Estoy readaptándome día a día. Es un trabajo diario. No es fácil. Aprendí mucho ahí adentro. Si bien por momentos fue una pesadilla, cuando acepté la situación opté por sacar las cosas buenas y transformar todo lo negativo en algo positivo. Leía, escribía y llevaba un diario. Lo tengo guardado porque no creo que sea momento de verlo todavía”, contó el sommelier en diálogo con TN.

Consultado sobre cuál fue su peor momento, Sosto no dudó. “Lo peor fue que hayan matado a mi mamá, porque yo pude soportar la cárcel”, aseguró.

Sin embargo, aclaró que le tocó vivir momentos complicados. “Sí, fue algo tremendo, fue una pesadilla. Lo peor fueron los primeros 20 días en el cual no me encontraba, no entendía, no había descanso en mi cabeza, era todo una tormenta permanente. Había entrado a Marcos Paz en un momento un poco ocioso. Venía de un año sabático, estaba en un momento relacionado con las adicciones, tenía una frecuente adicción a la cocaína y tuve que asimilar muchas cosas: un duelo gigante, que superó todo, una adicción que superar”.

El sommelier aseguró que la condena a perpetua que recibió en 2015 fue producto de la desesperación de la Policía y la Justicia por buscar un culpable. “Fui producto de una desidia judicial. Ante la carencia de pruebas y ante un homicidio, quedó demorada una persona. No les importó que me perdiera el entierro, el velorio, me perdí absolutamente todo”, recordó.

A pesar de la condena en su contra y el prolongado encierro, Sosto nunca dejó de confiar en su libertad. “Yo siempre fue inocente. Esta libertad tiene mucho que ver con que siempre aposté a que iba a recuperarla. Mi fecha era una condena a perpetua. Yo estaba dispuesto a darle batalla. Pero en el fondo sabía que un momento me tenía que ir porque la Justicia tenía que redimirse conmigo. Elegí salir a flote y lo hice más que nada por mi mamá. Mi vieja me está protegiendo de alguna manera. Tengo la sensación de que ella estuvo todo el tiempo conmigo”, explicó.

Más allá de las críticas a la investigación, el sommelier aseguró que por el momento no piensa en buscar una revancha. “Yo en este momento quiero disfrutar mi libertad, no guardar rencores y aprovechar esta segunda oportunidad que me da la vida”.

Con su absolución, la pregunta central del expediente judicial quedó sin respuesta. ¿Quién asesinó a Estela Garcilazo? “No sé quién la mató. No voy a acusar sin pruebas sin saber, como hicieron conmigo. Me da impotencia. Es una sensación extraña. Voy al departamento de mi mamá, camino por ahí, busco con detenimiento. Pero digo no soy detective, no tengo los elementos. Ya está todo perdido. Mi abogado me enseño que el tiempo que pasa es la verdad que huye”, concluyó.