Caso Lebbos: detienen a un comisario general por falso testimonio

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Un comisario general retirado de la Policía de Tucumán fue detenido ayer a raíz de las numerosas contradicciones y confusiones en las que incurrió al declarar como testigo en el juicio oral por el crimen de la joven Paulina Lebbos, asesinada en 2006, en Tucumán.

El comisario retirado Fernando Maruf había comenzado a declarar el lunes y el tribunal consideró que incurrió en falso testimonio y ordenó su inmediata detención.

Maruf es el séptimo testigo que queda detenido por falso testimonio en el transcurso del juicio, de los cuales cinco son policías.

Durante su declaración, el comisario retirado Maruf fue interrogado por las partes sobre el día posterior del hallazgo del cuerpo de Paulina Lebbos (23), el 12 de marzo de 2006, cuando el testigo se desempeñaba como jefe del Departamento de Inteligencia Criminal de la Policía de Tucumán (D2).

Maruf relató que ese día (12 de marzo), se dirigió a la vera de la ruta 341 de Tapia, donde hallaron el cuerpo de la joven “por orden del Jefe de Policía Hugo Sánchez (imputado en este juicio), fui acompañado por dos policías y llevaron una cámara filmadora, que no usamos porque en el lugar ya estaba filmando el personal de Criminalística Norte”.

Sin embargo, en la sala de audiencias le presentaron al testigo un expediente que él mismo le remite a Alejandro Noguera, fiscal de la causa en esos momentos, donde detalla las grabaciones de imágenes que realizó ese día.

Además, en otro video, ofrecido como prueba por el ex policía Daniel Alejandro Díaz, que declaró en el juicio y también fue detenido por falso testimonio, se lo puede ver a Maruf grabando el momento en el que el cuerpo de Bomberos de la provincia levantaba el cuerpo de Paulina para trasladarlo a la morgue.

Finalmente, el ex comisario general terminó reconociendo que sí grabó los videos en cuestión y, por este hecho y otras contradicciones en las que incurrió, el tribunal ordenó su detención.

Por otra parte, Maruf declaró que, luego de la desaparición de Paulina, montó una custodia en la puerta del departamento de Virginia Mercado, la amiga de la joven que la vio por última vez antes de desaparezca.

“Fue una orden verbal que recibí del fiscal Noguera, porque tenía temor que le pasara algo a Mercado, era una custodia discreta, no se documentaba, solo avisaba si había alguna novedad y que la joven estaba al tanto”, dijo.

Sin embargo, cuando Virginia Mercado prestó declaración en el juicio, hace unos meses, negó haber tenido algún tipo de custodia y que le daba miedo que el secuestrador de Paulina le haga daño.

En tanto, su hermana Jimena Mercado contó que “un día dos hombres vestido de negro, armados y sin identificación, entraron al departamento donde vivía Virginia e hicieron un especie de allanamiento”.

Además de Sánchez, son juzgados por encubrimiento el ex subjefe de Policía, Nicolás Barrera; el ex subjefe de la Regional Norte, Héctor Rubén Brito; el ex secretario de Seguridad, Eduardo Di Lella; y el ex policía Hugo Waldino Rodríguez.

Mientras que hay un sexto acusado, Roberto Luis Gómez, quien es juzgado por la “privación ilegal de la libertad” y el “homicidio” de la joven.

Hasta antes del juicio, Gómez había sido el único de los seis imputados que estuvo preso y que a fines de 2016 fue liberado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación por haberse cumplido los plazos de la prisión preventiva.

El 26 de febrero de 2006, Paulina salió de un boliche de la zona conocida como el ex Abasto, en la capital tucumana, adonde había ido a bailar con su amiga Virginia Mercado.

Según determinaron los pesquisas, alrededor de las 6.30 de ese día, ambas jóvenes se subieron a un remís color bordó y mientras Virginia descendió primero en su domicilio de La Rioja al 400,

Paulina siguió viaje hasta la casa de su novio aunque nunca llegó a destino.

Al cabo de 13 días de su desaparición, la joven fue hallada asesinada al costado de la ruta provincial 341, a la altura de Tapia, a unos 30 kilómetros de la capital tucumana.