El «Madoff argentino» seguirá preso por la millonaria estafa

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enrique blaksley empresario dueño de hope funds financista Foto Federico Lopez Claro

La jueza federal María Servini rechazó la excarcelación del empresario Enrique Blaksley Señorans, detenido el 10 de este mes en un country de la localidad bonaerense de General Pacheco, acusado de cometer una estafa calculada en 1.500 millones de pesos a unos dos mil ahorristas de todo el país.

Fuentes judiciales informaron que la magistrada denegó el pedido de la defensa del llamado “Madoff argentino” al tomar en cuenta el “riesgo” que significaría para la investigación que permanezca en libertad.

En ese sentido, coincidió con el pedido de la fiscal Alejandra Mángano, que en su dictamen para oponerse a la libertad sostuvo que Blaksley (52) “trató de despojarse de sus bienes” en el transcurso del expediente, iniciado en 2016 tras una denuncia de la AFIP.

De esta forma, Blaksley seguirá detenido en la cárcel de Ezeiza, donde está alojado en el mismo pabellón que el exsecretario de Transporte Ricardo Jaime y el empresario kirchnerista Lázaro Báez bajo el sistema de Intervención para la Reducción de Índices de Corruptibilidad (IRIC).

Por otra parte, en las últimas horas fueron indagados en la causa dos imputados, Pablo Willa, quien fue abogado de Blaksley, y Eduardo Polverelli, vinculado con el cobro de un cheque de 15 millones de pesos por parte del empresario cuando ya estaba inhibido.

Según fuentes judiciales, Polverelli desmintió lo afirmado por Blaksley en el expediente respecto a que eran “amigos” y dijo que no tiene ninguna relación con él.

Blaksley, titular de la firma Hope Funds S.A., fue detenido en su casa del Pacheco Golf Club el 10 de abril, al igual que sus socios Alejandro Miguel Carozzino y Federico Dolinkue y su cuñada, Verónica Inés Vega, que era directora de sus empresas.

Todos los imputados están acusados de la que se calcula como la mayor estafa en la historia argentina, con un defraudación al fisco y a particulares que le confiaron dinero bajo la figuras de contratos de mutuo, certificados y contratos de inversión y adhesión a fideicomisos inmobiliarios, con la promesa de ser invertido y retornado con intereses elevados.

De acuerdo a la acusación, se lo sindica de haber defraudado al menos a 2.273 personas por un monto de 1.500 millones de pesos, entre los fondos entregados a las sociedades del grupo y los intereses acordados.

Con ese fin, desplegaba distintas actividades engañosas que consistían en participaciones en emprendimientos y marcas de renombre como Hard Rock Café y Hertz y en ser sponsor de distintos eventos como la visita del tenista Roger Federer y el velocista Usaín Bolt al país.

Según los pesquisas, para concretar la maniobra, se firmaban contratos de garantías que «no eran más que referencias abstractas o ambiguas, pues ninguna de ellas resultaba ejecutable» y para el desvío de los fondos «se utilizó un complejo entramado societario» mediante 25 empresas que fueron creadas en Panamá con el único fin de canalizar el dinero.

Los delitos que se le imputa a los involucrados son estafa, captación de ahorro del público no autorizada agravada, lavado de activos de origen delictivo y asociación ilícita.

En una indagatoria, que se extendió dos días la semana pasada, Blaksley negó haber pergeñado una estafa contra miles de ahorristas y aseguró que en su compañía hubo un «desastre administrativo» a partir de 2015 que le impidió pagar a sus clientes.

Además, afirmó que si vende los activos que le quedan podría pagarle a todos los damnificados y por ese motivo pidió que le den un arresto domiciliario para poder seguir trabajando desde su casa con ese fin.