Araceli Fulles sufrió un estrangulamiento a lazo, según las primeras conclusiones forenses a las que arribaron los peritos que realizaban la autopsia en la morgue del Hospital Carrillo, informaron fuentes de la investigación.

Más temprano, el padre de Araceli confirmó que el cadáver encontrado ayer enterrado en una casa del partido de San Martín pertenece a su hija, tras reconocerlo en la morgue judicial.

«Es confirmado, es el cuerpo de Araceli» dijo a la prensa el padre de la joven, Ricardo Fulles, al llegar al lugar en donde encontraron el cuerpo.

El hombre criticó a la fiscal Graciela López Pereyra y consideró que «no sabe ni donde está parada, no supo nunca, ni desde un principio».

«La fiscal está peor que yo», aseveró el padre de la joven asesinada, y dijo: «No se hizo lo que se tenía que hacer de entrada».

Fulles afirmó que «hasta cierto punto» estuvieron «solos» durante la búsqueda de su hija, y remarcó que los efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) local fueron «los únicos que estuvieron al servicio» de la familia.

Un pedido de Auxilio de Araceli

Por otra parte, los investigadores del crimen encontraron hoy un pedido de auxilio escrito en un papel higiénico y con la firma “Ara” en el lugar de la casa de la localidad bonaerense de José León Suárez donde ayer fue hallado el cadáver.

Se trata de un mensaje escrito en un trozo de papel higiénico que dice «Ayuda» y está firmado por «Ara», según precisaron las fuentes.

La nota fue encontrada en el baño de la obra en construcción ubicada en el fondo de la casa de la calle Alfonsina Stroni 4477, donde ayer los perros rastreadores marcaron el sitio donde estaba enterrado bajo escombros el cuerpo de Araceli.

La nota fue encontrada por un grupo de peritos de la Policía Científica que esta mañana volvieron a rastrillar con luz del día el sitio del hallazgo del cuerpo.

Los pesquisas ahora intentan determinar si la letra en el papel higiénico coincide con la caligrafía de Araceli.

En caso de confirmarse que esa nota la escribió la chica desaparecida el 1 de abril pasado, los investigadores judiciales y policiales deberán determinar si la joven estuvo retenida en ese sitio por algún tiempo antes de ser asesinada.

La búsqueda del acusado

Darío Gastón Badaracco de 29 años y con antecedentes penales por robo a mano armada y otra por encubrimiento, habría sido el último que vio a Araceli y permane aún prófugo. Es el dueño de la casa donde hallaron el cuerpo.

Por el hecho resultaron detenidos, acusados de «homicidio agravado», Jonathan Avalos, de 29 años, Marcos Antonio Ibarra, de 32, Emanuel Avalos, de 25, y Carlos Cassalz, todos de nacionalidad argentina y con domicilio en José León Suárez, a excepción de, primero de ellos que vive en Villa Progreso, pero también en San Martín.

Estos apresados están sospechados de homicidio agravado, mientras que hay otros dos apresados por «encubrimiento», Hugo Cabanas, de 46 años, y Marcelo Ezequiel Escobedo, de 37.