La Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento con prisión preventiva de tres acusados por la muerte de Rocío Ayelén Artigas, de 15 años, fallecida por sobredosis tras concurrir en agosto pasado al boliche Loop, en el barrio porteño de Villa Devoto, donde le ofrecían cocaína y otras drogas a cambio de sexo y la dejaban ingresar pese a ser menor de edad.

La decisión del Tribunal de Apelaciones, que fue adoptada a mediados de diciembre pero se difundió hoy, recayó sobre uno de los dueños de Loop, Daniel «Chueco» Statella, de 43 años, quien según la investigación intercambió mensajes a través de Facebook con la chica para invitarla al boliche y le ofreció droga a cambio de sexo, de acuerdo al fallo firmado por los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun.

Además de Statella, sobre quien se dictó un embargo de 1.500.000 pesos, quedaron con procesamiento confirmado y prisión preventiva Walter Andanese, un ex tarjetero del lugar de 18 años y su amigo Matías Mari.

La mañana del 6 de agosto y luego de pasar la noche en Loop, la chica se fue del lugar junto a Andanese en un taxi a su casa.

Allí consumió más droga, mantuvo relaciones sexuales con el acusado y murió.

Andanese llamó a su amigo Mari y le pidió ayuda para sacarla de la casa y dejarla tirada en una vereda, algo que fue visto por una vecina que llamó al 911.

La chica llevaba más de una hora muerta cuando el SAME llegó al lugar.

La Cámara ordenó además al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi y al fiscal del caso, Juan Zoni, profundizar la investigación para determinar si hubo responsabilidad de la familia del tarjetero detenido, porque su madre estaba en la vivienda y su padre «en los alrededores».

Statella y Andanese están acusados por el homicidio preterintencional de la chica, «suministro de estupefaciente a título gratuito, facilitación de un lugar para que se lleven a cabo conductas en infracción a la ley 23.737, agravados por haber sido cometidos en perjuicio de una menor de edad»

Según la autopsia, la víctima falleció tras consumir cocaína y alcohol.

Los camaristas dieron por probado que el dueño de Loop se aprovechaba de la condición de adicta de la adolescente para obtener sexo a cambio de darle droga y que la dejaba ingresar al boliche bailable a sabiendas de que era menor de edad.

Además remarcaron que era habitual el ingreso de menores de edad y el consumo de droga.

«Concretamente, debe mencionarse que una semana antes de su muerte, A. mantuvo una conversación con S. vía facebook, en la cual se saludan, el imputado la invita al local bailable, le da su número de teléfono y coordinan un encuentro. Dicha conversación además, deja entrever que les facilitaba el ingreso gratis a la víctima y sus amigas, también menores de edad», remarcó el fallo al que accedió Télam.

En la causa declararon una decena de testigos bajo identidad reservada que dieron cuenta del modus operandi para captar chicas menores de edad.

«Algunos manifestaron que la entrada se podía negociar a cambio de droga» y una testigo afirmó que la madrugada del 6 de agosto vio a la víctima «consumiendo en el baño lo que parecía ser cocaína, la abrazó y la saco del baño y sostuvo que estaba claramente alcoholizada y bajo los efectos de la droga».

«Se ha acreditado que el giro comercial del Loop se desarrollaba habitualmente en un contexto visiblemente incompatible con las normas -ingreso de menores, venta de alcohol y consumo de sustancias estupefacientes», concluyeron los jueces.

Y remarcaron que el local ubicado en avenida Francisco Beiró 3128 había sido ya clausurado dos veces durante 2016.

Otro testigo declaró que el boliche «todo el tiempo se llenaba de gente porque había menores de edad».

Los camaristas confirmaron además el procesamiento sin prisión preventiva de otro socio de Loop y de amigos del tarjetero detenido, quienes se habrían reunido para coordinar una versión falsa sobre lo ocurrido esa noche.