El Papa está preocupado por la muerte del cura Viroche

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Un enviado del Vaticano que llegó a hoy a Tucumán para reunirse con autoridades judiciales y del gobierno provinciales por la muerte del sacerdote Juan Viroche aseguró que «el Papa está preocupado por lo que sucedió ya que no es una cuestión menor que un cura que denuncia al narcotráfico aparece muerto».

Se trata de Mario Baurdy, quien se reunió con el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, y luego se dirigió a Tribunales para dialogar con el fiscal que investiga la muerte del sacerdote, Diego López Ávila.

«El Vaticano quiere saber lo que sucedió y nosotros vinimos a ver cual es la realidad y tratar de transmitirle al Papa la realidad de la causa», explicó al salir de la reunión que mantuvo en Casa de Gobierno.

«Recuerden que el Papa es argentino y lo que hace como todo argentino que está el exterior es leer los diarios todos los días y les puedo asegurar que está informado sobre el tema», indicó Baurdy, quien recordó que «un arzobispo fue a visitarlo hace poco días y lo primero que hizo fue preguntar sobre este caso».

Luego sostuvo que «no hay antecedentes que un sacerdote se suicide en un templo y mucho menos si él tenía una agenda de actividades programadas con amigos y familiares» antes de que fuera encontrado su cadáver.

«Estamos hablando de un sacerdote que denunciaba las drogas y las mafias políticas, entonces es lógico que esté preocupado como pastor de su iglesia», remarcó.

«Hay temas que no están claros a partir de lo que transmiten en los medios», explicó el enviado del Vaticano, quien señaló que «cuando uno hace una investigación judicial se guarda un montón de elementos que no salen a la luz y por eso voy a juntarme con el fiscal para que me cuente como avanza la causa», indicó

Baurdy recordó que existen casos similares en México donde curas involucrados en la lucha contra las drogas terminan asesinados y señaló que no es un dato menor que cada vez que un sacerdote denuncia narcotráfico termina muerto».

Viroche fue encontrado ahorcado en la iglesia de La Florida, donde desarrollaba sus actividades religiosas, y si bien los primeros indicios de la investigación llevaron a decir al fiscal López Ávila que se trató de un suicidio, familiares, amigos y allegados al sacerdotes aseguran que era imposible que pudiera quitarse la vida y sostienen que se trato de un homicidio.