El mecánico que anoche fue secuestrado por una banda de falsos policías en el partido bonaerense de Hurlingham, continuaba hoy internado en un sanatorio privado de San Justo no sólo por el balazo que sus captores le dieron en un pie, sino también porque fue golpeado y tenía varias costillas fracturadas.

Fuentes policiales revelaron a Télam que, de acuerdo al último parte médico que los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza habían recibido en el Hospital Italiano de San Justo, la víctima, Federico Thailer (42), estaba fuera de peligro.

Sin embargo, las fuentes precisaron que Thailer fue asistido no sólo por un balazo que entró por el tobillo y salió por el pie izquierdo, sino también por los múltiples traumatismos que padeció porque fue brutalmente golpeado por sus secuestradores, al punto de que presentaba algunas fracturas en sus costillas.

«Lo molieron a golpes. Los secuestradores actuaron con una violencia desmedida. Y no hubo motivo alguno para el disparo. No se resistió, no trató de escapar, no les dijo nada. Le tiraron porque sí», dijo a Télam un investigador de la causa.