Apuñalaron a una mujer de 49 años en City Bell para robarle la cartera

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A una mujer que iba caminando por City Bell, el domingo a la noche, la atacaron por la espalda. El ladrón le clavó una cuchilla en la región dorsal, le arrebató la cartera y la dejó en la calle, perdiendo sangre. Se fue pedaleando en una bicicleta blanca y se perdió entre las calles oscuras. La mujer tuvo que ser asistida de urgencia.

Según publica el diario El Día, Mabel Barco (49), la víctima, había viajado el fin de semana a la localidad bonaerense de Las Flores a visitar a uno de sus hijos. Cuando llegó a la Terminal, se subió a un micro de la empresa TALP y viajó la media hora que la separaba hasta su domicilio en la zona de Camino Belgrano y 458. En esa esquina se bajó del colectivo y empezó a caminar.

No alcanzó a transitar ni media cuadra cuando la asaltaron. “Se le acercaron y no le dijeron nada, la apuñalaron directamente”, explicó Adrián, el muchacho al que habían ido a ver ese día.

Mabel pudo ver poco de cómo era el asaltante. Primero por la tensión del momento, y también por la deficiente iluminación pública: “Había luz a medias. Encima lloviznaba y no andaba nadie por la calle”, describió el joven, durante una entrevista con este diario. Sólo se logró reconstruir que estaba encapuchado.

El ladrón, que no habría contado con el apoyo de cómplices, le hundió una cuchilla en la parte alta de la espalda, para después sacarle la cartera, creyendo que ahí encontraría elementos de valor. La paradoja al respecto fue que “no había nada, porque la plata la llevaba en un bolsillo y celular no tiene”, aseguró Adrián.

Con el robo ya concretado, el delincuente salió rápido en una bicicleta blanca. Mabel quedó tirada en el asfalto húmedo y un vecino salió en su auxilio cuando escuchó los gritos.

La familia de la mujer -su marido y sus otros hijos- fueron alertados también en instantes. Salieron rápido de su casa, ubicada a pocas cuadras, y corrieron hasta el hospital de Gonnet.

En ese centro médico fue internada y permanece bajo estricta observación en el sector de la Guardia. Su cuadro era grave al comienzo porque la hoja de la cuchilla le abrió una herida importante y llegó a dañarle la pleura y el pulmón, según lo que la familia supo por parte de los profesionales.

Inclusive “tuvo un neumotórax, que tuvo que ser drenado”, lo que generó la cautela en los médicos en cuanto a su recuperación para las próximas horas: “Hay que esperar cómo evoluciona y ver si la pasan a una sala común”, se esperanzó Adrián.

Por lo pronto, la mujer permanece consciente y puede contar cómo fue la secuencia de terror que la tuvo como protagonista involuntaria.