El juez acusado de beneficiar a narcos a cambio de dinero dice ser inocente

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Juez Raúl Reynoso.

Pasó de ser un ícono de la lucha contra el narcotráfico en la frontera caliente del contrabando a estar procesado como jefe de una asociación ilícita, que a cambio de importantes sumas de dinero beneficiaba, con resoluciones judiciales, a presuntos traficantes de drogas. Pero a pesar de las graves acusaciones en su contra, el juez federal de San Ramón de la Nueva Orán, en Salta, Raúl Reynoso, se muestra tranquilo y dice estar confiado en demostrar su inocencia.

«Soy inocente. Tengo la absoluta tranquilidad de que nunca integré ni fui jefe de una asociación ilícita. Nunca cobré dinero para beneficiar a narcotraficantes en las causas judiciales a mi cargo», sostiene al diario La Nación, Reynoso, de 57 años, y 11 al frente del estratégico Juzgado Federal de Orán, en la frontera caliente con Bolivia.

Doce días atrás, el juez federal de Orán fue procesado con prisión preventiva (no puede ser detenido porque como magistrado tiene fueros) por su colega de Salta Julio Bavio.

«Con el ropaje de una actividad lícita inició su actividad criminal este grupo liderado por el juez Reynoso, quien aprovechando su actuación en las causas en trámite exigió dinero y otras dádivas a cambio de dictar resoluciones favorables a imputados de delitos relativos al tráfico de estupefacientes. Dicho quehacer ilícito se desarrolló en el marco fronterizo descripto, en el cual el excesivo trabajo en materia penal es una realidad palpable, que fue utilizada sistemáticamente por Reynoso como pantalla defensiva para justificar cualquier pronunciamiento», había sostenido el juez Bavio en su resolución, que ya fue apelada por la defensa del acusado.

Reynoso dice que los planteos de la acusación en su contra se hicieron después de analizar unas «20 causas». «Durante mis 11 años como juez federal resolví 28.500 causas donde la mayoría fueron confirmadas por la Cámara Federal de Salta. Por eso pedí una auditoría para que analicen todos los expedientes, y no sólo 15 o 20 casos, que utilizaron para denunciarme.»

– Uno de los puntos de la denuncia de los fiscales Iglesias y Villalba es que la hermana de un empleado judicial, de apellido Aparicio, habría recibido un campo de 700 hectáreas que fue propiedad de una persona que usted sobreseyó en una causa donde estaba imputada por el transporte de 900 kilos de cocaína. La hipótesis de los representantes del Ministerio Público es que el campo fue la forma de pago de la resolución judicial.

-Yo no tengo ningún campo. Revisando papeles, recordamos con mi esposa que siete años antes de ser juez federal ella había adquirido un campo de 20 hectáreas. La familia Aparicio siempre se dedicó a la compra y venta de terrenos.

– ¿Usted cobró dinero a cambio de resoluciones judiciales que beneficiaron a personas imputadas de narcotráfico?

-No, jamás. Soy inocente. No formé parte de ninguna asociación ilícita.