Crimen de Feinmann: piden la preventiva del empresario

    1265

    El empresario y corredor de autos Gastón Berganza (34), acusado de haber asesinado a balazos al hermanastro del periodista Eduardo Feinmann en el marco de un triángulo amoroso, está cada vez más complicado. La fiscal que investiga el caso pidió que siga detenido por homicidio agravado, un delito que prevé hasta 25 años de prisión, por considerar que no actuó en legítima defensa, según publica el diario Clarín.

    El pedido de prisión preventiva fue presentado por la fiscal de Pilar María Inés Domínguez ante el juez Nicolás Ceballos. Le imputó a Berganza “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” y “portación ilegal de arma”, ya que usó una pistola Glock calibre 40 para dispararle a Diego Feinmann (33) en la madrugada del 20 de noviembre a la salida del restorán “Fettucine Mario”.

    La fiscal fundamentó la prisión preventiva para Berganza al considerar que en la causa existe “riesgo de fuga” ante la pena en expectativa y “peligro de entorpecimiento de la investigación”.

    El próximo lunes, a las 12, se hará una audiencia en el Juzgado de Garantías 6 de Pilar donde cada una de las partes –fiscalía, querella y defensa– expondrá sus argumentos para que Berganza siga detenido o sea liberado. Luego Ceballos resolverá su situación procesal.

    El abogado defensor de Berganza, José Vera, solicitó que se haga la reconstrucción del hecho.

    El día del crimen, Berganza había ido a cenar a Pilar con su novia –María Laura Alayón (40), ex pareja de Diego Feinmann–, la hija de ocho años de ella y la madre del empresario, la ex jueza de Morón Haydeé Pellegrino. Cuando se retiraban en el BMW de Berganza, Feinmann –que había llegado al lugar desde Capital Federal con un amigo ucraniano en un taxi– comenzó a increpar al empresario para que se bajara del coche. Este sacó su pistola, le acertó tres disparos mortales y escapó del lugar junto a su familia. Después llamó al 911 y dijo que había sufrido un intento de asalto y que había baleado al ladrón. No le creyeron.