Asaltan a un patovica y lo matan de un balazo

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Aníbal Javier Frette (39) se ganaba la vida como podía. Durante el día hacia changas cortando el pasto a sus vecinos y a la noche trabajaba como patovica en un boliche del barrio porteño de Palermo. Todo para poder mantener a sus cinco hijos. El jueves, cuando regresaba de una de sus largas jornadas laborales, se le cruzaron en el camino en la cuadra de su casa. La víctima intentó defenderse y la respuesta fue brutal: lo asesinaron de un balazo en la espalda.

Según publica el diario Clarín, el episodio ocurrió minutos antes de las seis de la mañana en la calle 16, del barrio San Pablo, en la localidad de Guernica. Los asaltantes, que estaban en bicicleta, escaparon sin robar nada. “Era una persona espectacular. Trabajador como nadie y querido por el barrio. Nos arruinaron la vida”, dijo ayer Matías, sobrino de la víctima.

Frette tenía cinco hijos de entre 12 y 20 años. El jueves había ido a trabajar a Palermo y volvía a su casa cuando fue sorprendido por los asaltantes. “Cuando estaba llegando a su casa un remisero de la zona le dijo ‘Aníbal, tené cuidado que andan robando unos pibes en bicicleta’. La advertencia no alcanzó”, recordó angustiado su sobrino.

El hombre siguió camino a su casa para poder ir a descansar unas horas, ya que al mediodía debía ir a cortar el pasto a una casa. Cuando estaba a unos 20 metros de su hogar, fue sorprendido por los ladrones. “Mi tío llevaba una mochila con el uniforme de trabajo sucio, que estaba para lavar. Sólo eso. No tenía nada de valor”, agregó el familiar de la víctima.

Según contó el único testigo del crimen, Frette se defendió e intentó evitar el robo. Fue en ese momento cuando los asaltantes le pegaron un balazo en la espalda con una pistola calibre 45. Murió en el acto.

“Como el barrio es muy inseguro y ya estamos acostumbrados a escuchar tiros, nadie salió por el ruido del disparo. Por eso mi tío quedó tirado en el piso boca abajo hasta que se dio cuenta una mujer”, explicó Matías.

Al escapar, los ladrones dejaron abandonada la bicicleta en la que habían llegado. “Minutos antes de ser atacado, Aníbal llamó a su casa para despertar a uno de sus hijos, que tenía que ir a trabajar. Cuando el hijo salió a la calle, pasó por al lado del cuerpo sin darse cuenta que era el de su papá. Pensó que era un borracho”, dijo el sobrino.

La familia del joven cree que los ladrones son de la zona y que asesinaron a la víctima porque él los identificó. “Vivía hace mucho en el barrio y lo conocían todos”, explicaron. Hoy realizarán una protesta en la puerta de la casa de la víctima para pedir justicia y reclamar que la detención de los autores del crimen.