Realizaban entraderas y le pedían protección a «San La Muerte»

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Personal policial que intervino en los operativos.

Una banda que se dedicaba a cometer “entraderas” en diferentes puntos de Quilmes fue desbaratada en las últimas horas luego de quince allanamientos realizados en un barrio de emergencia, en los que secuestraron armas, municiones y elementos robados en los ilícitos.

Fuentes policiales consultadas por Online-911 informaron que durante los registros detuvieron a seis delincuentes de entre 24 y 56 años, secuestraron tres revólveres calibre 22 y dos armas tumberas; un centenar de municiones y juegos de esposas. Además, en una de las viviendas, había un santuario de “San La Muerte”.

También se incautó un handy con frecuencia policial, pasamontañas, dos motocicletas con las numeraciones limadas, ocho teléfonos celulares, dos reproductores de DVD, dos monitores de 32 pulgadas y otros elementos que serían producto de ilícitos.

De los procedimientos participaron efectivos de otras seccionales de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, los grupos Halcón, GAD y GAM (Motorizada), el área de Comunicaciones, y las direcciones de Infantería y Caballería.

La investigación surgió a partir de la muerte de un supuesto delincuente en un enfrentamiento armado con un efectivo de la Policía Metropolitana, hecho en el que también fue demorado otro hombre.

El caso ocurrió el 30 de agosto pasado cuando el policía comenzó a perseguir en su camioneta Ford EcoSport a varios sujetos que circulaban en un automóvil Ford Focus con el que había chocado.

Al llegar a la esquina de Berutti y Lisandro de la Torre, ya dentro del barrio de emergencia “La Vera”, los sospechosos lo agredieron con disparos de arma de fuego y el efectivo repelió la agresión.

El uniformado recibió cuatro impactos de armas de fuego que no pusieron el riesgo su vida y logró herir a uno de ellos, que luego falleció en el Hospital Iriarte. Después, fue apresado otro de los delincuentes.

Al ahondar las pesquisas, los policías determinaron que los delincuentes formaban parte de un grupo delictivo que se dedicaba a cometer “entraderas”, por lo que solicitaron allanar quince inmuebles.