La adolescente de 15 años asesinada el jueves a la noche en Isidro Casanova por su ex novio, quien ayer confesó el crimen, murió por «asfixia por compresión mecánica del cuello», realizada con «estrangulamiento manual», y presentó lesiones en el rostro que indican que el femicida actuó «con saña», según indica un informe preliminar de la autopsia.