Le ofrecen 100 mil pesos a policías en Ostende a cambio de borrar archivos de sus celulares

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Dos hombres que fueron detenidos en la localidad balnearia de Ostende acusados de robar pertenencias dentro de autos en la Costa Atlántica bonaerense con un inhibidor de alarmas ofrecieron 100 mil pesos a los policías para que los dejen borrar archivos de uno de los celulares incautados.

Así lo revelaron fuentes policiales al señalar que el soborno fue ofrecido por los apresados luego de que fueran interceptados en la calle Azcuénaga y Víctor Hugo, de esa ciudad costera, cuando circulaban en un Peugeot 106 rojo que era buscado por efectivos de la Jefatura Departamental Pinamar.

Los sospechosos tenían en su poder un inhibidor de señales, utilizado para que las armas y los cierres centralizados de los rodados no se accionaran, pertenencias sustraídas a algunas víctimas y celulares, entre otros elementos.

“Ese auto había sido identificado tras un hecho y cuando lo divisamos, lo detuvimos”, dijo uno de los investigadores, quien agregó que “la pesquisa se inició cuando los damnificados denunciaron que les habían robado el pasado 12 de enero en Villa Gesell”.

Sin embargo, cuando los detenidos eran trasladados al reconocimiento médico, para sorpresa de los efectivos, uno de ellos le ofreció a uno de los policías 100 mil pesos para borrar archivos de su celular.

Los detenidos quedaron acusados de “cohecho,” además de los casos de hurto por el que eran buscados.

“Estamos tratando de determinar los hechos que protagonizaron los imputados en la zona”, explicó un investigador, quien indicó que una pericia clave será analizar el contenido de los archivos que pretendían eliminar los hombres.

De los dos sospechosos, uno vive en el partido de la Costa y tiene antecedentes, mientras que el otro es del Gran Buenos Aires y en esta semana tenía previsto regresar a su casa.

Allanamientos posteriores en Pinamar lograron incautar gran cantidad de dinero, valijas y objetos robados a las víctimas, como celulares, vestimentas y equipamiento informáticos mientras que dos mujeres quedaron procesadas por “encubrimiento”.

Intervienen en el caso la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) descentralizada de General Madariaga y la de Pinamar.