Dictan preventiva a los acusados de tomar por asalto una comisaría

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Un juez de La Matanza dictó ayer la prisión preventiva de ocho personas, entre ellas una abogada, acusadas de integrar una banda que el 30 de abril último ingresó a los tiros a la comisaría de la localidad bonaerense de San Justo para intentar rescatar a un preso e hirió de gravedad a una sargento, informaron fuentes judiciales.

El juez de Garantías Juan Martín Rivera Vázquez acusó a todos de «homicidio agravado por haber sido cometido por el concurso premeditado de dos o más personas, criminis causae, contra un miembro de las fuerzas de seguridad pública y por haber sido cometido mediante el empleo de arma de fuego en grado de tentativa -reiterado en cuatro oportunidades-, portación ilegal de arma de guerra, y evasión en grado de tentativa.

Los procesados con prisión preventiva son el preso al que iban a rescatar, Leandro David Aranda (22); su novia, Zahira Bustamante (19); el primo de ésta, Damián Postigo Marullo (19); Gonzalo Fabián Dángelo (22), Daniel Alberto Rodríguez (30), Tomás Villamil (27), Tomás Axel Sosa (19), Sebastián Rodríguez (39), todos como coautores, y la abogada Leticia Analía Tortosa (38), como partícipe necesaria.

En su resolución, el juez, a pedido de la fiscal Alejandra Nuñez, dio por acreditado que entre el 18 y 30 de abril últimos, Aranda quien se encontraba detenido por un homicidio agravado, decidió su fuga de su lugar de alojamiento, la cual planificó y comenzó a ejecutar, y para ello contó con la cooperación de Tortosa, su defensora particular.

Rivera Vázquez sostuvo que la abogada, «ejerciendo el rol que le ocupó en la empresa criminal, le entregó ilegítimamente un teléfono celular a Aranda, facilitando así que éste pueda organizar con sus cómplices, su escape».

Una vez que tuvo el teléfono, el preso «determinó a sus cómplices para llevar adelante su evasión, para la que deberían indefectiblemente terminar con la vida de los efectivos policiales que custodiaban el lugar», destacó el juez.

De esta manera, planificado ya el escape, el 30 de abril a las 5 de la mañana, la novia de Aranda junto con otros seis cómplices se dirigieron en varios vehículos hasta la comisaría situada en Villegas 2441 de San Justo, vestidos como policías y portando al menos dos armas de fuego.

Para el magistrado, algunos de los miembros de la banda se quedaron afuera de la seccional resguardando la zona, mientras que otros ingresaron y efectuaron disparos contra los cuatro efectivos que se encontraba en la guardia, entre ellos la sargento Rocío Villareal, que resultó gravemente herida de dos balazos.

Debido a que el personal policial repelió la agresión, la banda debió abandonar la seccional policial y se fugó en los mismos rodados con los que arribaron, a excepción de uno de los cómplices, quien en la huida se descartó de una pistola Taurus y parte de su vestimenta.

Seguidamente, otro de ellos radicó una falsa denuncia por el delito de robo de un auto VW Fox que participó en el hecho y prestó una cooperación posterior a los fines de facilitar y ocultar el mismo, indicó la resolución.

Para dictar la prisión preventiva, el juez tuvo en cuenta distintas pruebas, entre ellas la declaración de los policías atacados, fotogramas de cámaras municipales, pericias de levantamiento de rastros, de dictado de rostro, y balísticas.

Incluso, un testigo de identidad reservada declaró que Aranda había recibido un celular tres semanas antes y que desde entonces venía planeando su rescate, incluso indicando qué autos debían participar y dónde se debían ubicar.

También manifestó que el mismo día de la fuga, el preso dijo que a la banda «le faltaban balas calibre nueve, pero que la mujer las había conseguido», en alusión a Zahira, y que uno de los teléfonos que tenía se lo había dado ella y el otro su abogada.

Además, fue fundamental el análisis del teléfono de Aranda, el cual fue secuestrado de su celda de la comisaría tras el intento de copamiento y permitió recuperar las conversaciones que había mantenido vía Whatsapp con su novia y sus cómplices.

«Te vamos a ir a rescatar en el traslado. Cuando aparezca el seba, yo hablé con él. Yo también voy a ir para rescatarte», le dice la joven a su novio, entre otros mensajes.

Una vez conocida la prisión preventiva, el abogado Jorge Irineo -defensor de Bustamante- adelantó que apelará la decisión judicial y que pedirá la nulidad de la indagatoria, ya que a su entender en el expediente hay tres versiones distintas acerca de cómo se produjo su detención.