La familia de la argentina muerta en México defiende al novio

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Cintia Vanesa González, una argentina de 29 años, fue encontrada muerta adentro de una caja de cartón, en su casa de Playa de Carmen, en México. La joven vivía junto a su novio, también argentino, que fue quien encontró el cuerpo y es el único detenido por el hecho.

El hallazgo se produjo en la mañana del martes en la casa que la pareja compartía en colonia Luis Donaldo Colosio, en Playa del Carmen donde vivían hace más de un año.

Hasta el momento, el joven es el único detenido en la causa, pero la familia de la víctima sostiene que es inocente. «Lo tienen incomunicado, no podemos hablar con él. Estaban siempre alegres, eran buenas personas, él no tienen nada que ver», relató una persona cercana a la familia a Perfil.

En la declaración que hizo a la policía, el joven dijo que horas antes del hallazgo había intentado comunicarse por teléfono con ella, pero al no recibir respuesta decidió ir a la casa. Una vez en el lugar, se dirigió a un patio exterior donde encontró el cuerpo sin vida de Cintia adentro de una caja de cartón. Estaba vestida y en posición fetal.

La familia sospecha de un joven mexicano que la pareja había alojado en su casa días antes. Según cuentan, el día anterior al hallazgo del cuerpo, el novio de Cintia, había mantenido una pelea con el inquilino tras encontrarlo manteniendo relaciones sexuales con otra persona en su casa.

«Cuando lo encontró, se enojó y se pelearon. Al otro día pasó esto», relataron. En la casa también faltaban pertenencias, dinero y los pasaportes de ambos. El sospechoso está prófugo.

Por su parte, la mamá de la joven aseguró que nadie del gobierno la llamó y pidió ayuda para repatriar el cuerpo. «Lo único que me queda es llorarla, es mi única hija. Se me fue mi hija, me despojaron de su vida, quiero traerla y no se cómo, no tengo dinero. Nadie del Gobierno me llamó. Quiero que alguien me ayude a traer le cuerpo de mi hija», reclamo Polinaria González, que desea enterrar a su hija en la Argentina.

Polinaria también contó cómo era Vanesa, a quien describió como «muy trabajadora, muy buena, con muchas amistades». «Le gusta salir adelante, viajar», agregó la mujer desconsolada por el crimen, en diálogo con el diario La Nación.

Respecto de cómo se enteró de la muerte de su hija, aseguró: «El martes yo tenía un presentimiento, porque ella siempre me avisaba lo que iba a hacer, cuando iba a salir de un lugar, y esta vez no me avisó. Cuando vi el martes al mediodía que en WhatsApp decía que su última conexión había sido a las 8.20 tuve un presentimiento de que mi hija estaba muerta y no me equivoqué».
Luego, Polinaria contó que recibió un llamado extraño de uno de los amigos de Vanesa y que horas después le tocó el timbre una amiga de ella, que al abrirle la puerta le dijo que algo había pasado, se tapó la cara con las manos y se largó a llorar.

 

Cintia Vanesa González y su novio vivían en Playa de Carmen desde hace un año. Los dos trabajaban en un hotel de la zona.