Insólitas reacciones de conductores ante test de alcoholemia en Palermo

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Durante el mes pasado se detectaron más de 150 casos positivos de alcoholemia en la zona de Palermo.

La prueba se realiza de la siguiente manera: los conductores deben soplar en una pipeta durante 7 segundos para determinar la cantidad de alcohol en sangre. El máximo permitido es de 0,50, salvo en los casos que sean profesionales del transporte público donde la tolerancia de alcohol es cero. En el caso de los motociclistas no deben superar el 0,20.

Las excusas de los conductores resultan desopilantes, entre los casos que se envían hay un caso de un conductor que pedía que lo perdonen porque era su cumpleaños y que había intentado esquivar el control estacionando el auto antes de que lo frenen los inspectores.

Otro fue el caso de un hombre de nacionalidad china, que se divertía con haber salido a manejar después de tomar dos botellas de cerveza.

Entre las excusas también hay casos como el de una mujer joven que argumentó sufrir EPOC, y que la enfremedad no le permitía soplar de manera sostenida a través de la pipeta. Llegó a sacar las radiografías para justificar que no podía soplar.

También hay casos en el que algunos conductores deciden escaparse del control. Pero llamó la atención un caso en el que un conductor al que le dio positivo el test, decidió escaparse dejando toda su documentación en manos de los inspectores. A esta persona no sólo se le labró el acta por conducir borracho, sino que también su situación se complica aún más por la pena que le cabe por la fuga. Los inspectores tiene orden de no generar una persecusión por el peligro que podría ocasionar el borracho perseguido a otras transeúntes.

También se hacen controles para determinar el consumo de drogas, cantidad de pasajeros y en el caso de las motos el uso de cascos. En uno de las situaciones registradas un hombre que iba en la parte de atrás del asiento de la moto, explicó que no usaba el casco para no despeinarse, mientras que el que manejaba quería evitar la multa aduciendo que como el iba manejando no veía si su acompañante tenía puesto o no el casco.

Según estadísticas oficiales en el barrio de Palermo, los resultados positivos de alcoholemia son 4,6% y superan en más de un 70% la media del resto de la ciudad que es del 2,7%.

Las multas en estos casos van desde los 1000 a los 6000 pesos, y en todos los casos se acarrea el vehículo a la playa de infractores.

Los controles son llevados a cabo por la Dirección General Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito y Seguridad Vial en conjunto con Policía de la Ciudad.