La joven que estuvo cautiva en Berisso reconoció a sus captores

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La joven de 18 años que permaneció 17 días cautiva en una casa de Berisso hasta que logró pedir auxilio por Facebook identificó en ruedas de reconocimiento a dos hombres como quienes la drogaron y abusaron sexualmente de ella durante su encierro, informaron hoy fuentes judiciales.

Así lo confirmó el fiscal platense a cargo de la causa, Álvaro Garganta, quien aseguró que dos hombres fueron sometidos a ruedas de personas y que en ambos casos «el reconocimiento fue positivo».

Uno de los hombres a quien Clara Ferrer reconoció fue José Luis Radawich (49), detenido días atrás acusado como coautor de la privación ilegítima de la libertad, cometido junto con el principal sospechoso, Pablo Reinoso (38), quien permanece prófugo y es quien residía en la vivienda donde ocurrieron los hechos, situada en la calle 18, entre 162 norte y 163, de Berisso.

Según una fuente policial, Radawich, quien se negó a declarar hasta el momento, «fue reconocido no sólo como un hombre presente en el departamento sino como quien abusó de la joven».

El otro reconocimiento se hizo con un hombre que era el propietario de la tablet que la joven utilizó para pedir ayuda por Facebook cuando, ante un descuido de sus captores, la encontró cargándose en la vivienda.

«La joven reconoció también a este hombre, que estaba en la misma movida de abusos a la joven», detalló el pesquisa, quien agregó que ese sospechoso estaba individualizado en el expediente aunque no quedó detenido porque presentó una eximición de prisión.

El hecho se inició la madrugada del domingo 5 de febrero último, cuando Ferrer salió de bailar con una amiga del boliche Milenium y se dirigió con ella y su hermana a la Plaza Moreno de La Plata.

Allí las tres conocieron a dos hombres, uno de ellos Reinoso, quien las invitó a subirse a su auto para ir a tomar algo a su casa junto con un amigo, aunque su hermana finalmente no acudió.

«Fuimos ahí. Mi amiga se fue con el otro hombre y yo me quedé con Pablo, que me ofrecía droga, me pedía que tome cocaína. Después le dije que no quería más, que quería ir a mi casa. Me amenazó, me pegó, abusó de mí y me obligó a tener relaciones con otras personas. Todos esos días me obligó a tomar cocaína», manifestó Ferrer.

Según el relato de la víctima, el calvario se extendió varios días ya que su captor la drogaba constantemente bajo amenazas con un arma, la golpeaba y la obligaba a mantenerse tendida en una cama, donde le tiraba baldazos de agua y luego hacía pasar a hombres para que abusaran sexualmente de ella.

Sobre el momento en que fue rescatada de la vivienda, la joven recordó que pudo acceder a un Ipad que habían dejado cargando en la casa y que entró a una cuenta de Facebook que estaba abierta, desde la cual le escribió a su madre para pedirle que la fuera a buscar.

Cecilia Ferrer, madre de la víctima, contó que «eran ya las once de la noche cuando fuimos a la casa. El agente le preguntó (a Reinoso) si conocía a Clara Ferrer y dijo que no, lo negó. Pero el policía empieza a gritar desde la puerta `Clara ¿estás acá?` y en eso se escucha que ella grita `acá estoy má` y baja corriendo por la escalera semidesnuda. A todo esto, el tipo empuja al oficial, lo hace caer y se va corriendo», recordó la mujer.

Tras la liberación de Ferrer, los investigadores comenzaron a buscar a Reinoso, sobre quien pesa una orden de captura nacional e internacional aunque las sospechas apuntan a que el prófugo está cercado y que no salió del país.