Rechazan apelación de un policía condenado por el caso Blanco y sería inminente su detención

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El ex jefe de calle de la comisaría primera de Chascomús, Fermín Basualdo, condenado por el crimen del joven Emilio Blanco ocurrido en 1997 en Chascomús pero que no cumple condena efectiva, podría ser detenido “inmediatamente”, informaron fuentes judiciales al conocerse el rechazo de la Cámara de Apelaciones Penal de Dolores a un pedido de recusación de los jueces presentado por la defensa del policía, según informaron fuentes judiciales a Online-911.

De esta forma, se espera que en breve Basualdo pueda ser derivado a una cárcel y cumplir su condena allí, tal como había pedido la defensa de Emilio Blanco a fin de año pasado.

“Creemos que es de estricta justicia que purgue la condena por el homicidio agravado contra Emilio Blanco, en el que fue juzgado el 5 de agosto del año pasado, y donde se lo encontró penalmente responsable”, Gustavo López, abogado que representa a la familia Blanco.

Cabe indicar que el 13 de octubre pasado el Tribunal de Casación Penal Provincial resolvió declarar “inadmisible” el recurso extraordinario de inaplicabilidad presentado por el imputado para que se revea la sentencia. “Es injusto desde el punto de vista del derecho, de la condena y los antecedentes en el proceso que Basualdo tenga arresto domiciliario”, se quejó López.

“Se le debe dar respuesta a una familia y a toda una comunidad que ve que tiene un beneficio la persona que cometió un crimen atroz, donde hubo aristas de torturas de seguidas de muerte, como era la carátula originaria del proceso”, finalizó el abogado de la familia de la víctima.

El 28 de septiembre de 1997, Emilio Blanco fue levantado por un grupo de policías, entre los que se encontraba Basualdo, para llevarlo a la Comisaría y allí torturarlo hasta su fatal desenlace. Luego, los propios uniformados intentaron encubrir el crimen arrojando el cuerpo a las vías para fraguar un accidente ferroviario.

Sin embargo, se determinó judicialmente que las ropas de Blanco estaban en buen estado y que no había rastros de sangre en el lugar, pese a lo cual no fue sencillo llegar a una condena, mayormente por las maniobras realizadas para desviar la investigación, como alterar el libro de guardia de la comisaría o plantar testigos falsos.