Los «trapitos» otra vez en el centro de la polémica

1316

La detención del empleado municipal Fernando Jorge Avelik, acusado de lesiones graves contra Leonel Biasutti, a quien le provocó doble fractura de mandíbula y conmoción cerebral, volvió a poner a los «trapitos» en la polémica.

Desde hace varios años se vienen sucediendo los conflictos con los cuidacoches, sobre todo desde que comenzaron a fijar la tarifa, en lugar de quedar a criterio del conductor.

En mayo del año pasado, la vedette Andrea Rincón también tuvo un cruce con unos trapitos en la zona porteña de Palermo.

El jueves 7, la morocha estacionó su auto en el frente de su casa, cuando un trapito quiso cobrarle.

Se generó una discusión que subió de tono cuando el cuidacoches sacó un cuchillo con el que amenazó a Rincón.

La actriz se trenzó con la pareja del trapito y finalmente llegaron dos patrulleros de la policía y los tres quedaron demorados.

rincon

En 2015, el proyecto para regularlos cobró impulso en la Legislatura luego de un hecho ocurrido en Belgrano, en las calles La Pampa y Arcos, cuando una mujer que no quiso pagarle a un trapito fue apuñalada. La mujer casi perdió la vida.

En noviembre de 2014, un joven fue molido a golpes en la esquina de Niceto Vega y Humbolt. En Palermo, los cuidacoches se manejan en grupo, por lo cual cuando surge una discusión las víctimas siempre terminan en el hospital.

trapitos

Esos son algunos de los casos que cobraron relevancia mediática, pero los conflictos, no sólo entre conductores y cuidacoches, sino las peleas dentro de sus grupos y la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran, viene creciendo dese hace varios años.

En la ciudad de Buenos Aires el problema es habitual, con situaciones conflictivas que se repiten cada fin de semana en las zonas de bares y boliches bailables, que son las más concurridas los sábados y domingos.

Según Javier Milgino, titular de la organización Defendamos la República Argentina, en CABA y el Conurbano Bonaerense se registran mensualmente más de 110 ataques generados por «trapitos», con personas que son golpeadas, amenazadas, extorsionadas y robadas.