La investigaban por una estafa millonaria y murió al caer de un piso 11

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Una empresaria que era investigada en una causa por estafas cometidas contra una sucursal bancaria de Bahía Blanca murió al caer desde la terraza del edificio en el que vivía en el microcentro de la ciudad y según la autopsia, tuvo una muerte violenta compatible con un suicidio, informaron fuentes policiales.

La empresaria fue identificada como Mara García (49), quien era investigada por la Justicia Federal porteña por presuntas estafas cometidas contra una sucursal del banco Santander Río de Bahía Blanca el año pasado.

El hecho sucedió ayer pasadas las 8 y tras la autopsia se determinó que la mujer tuvo una muerte violenta compatible con un suicidio.

Los vecinos alertaron al servicio de emergencias 911 sobre el hallazgo del cuerpo de una mujer sobre la cinta asfáltica, a la altura de un edificio ubicado en Soler al 100, en el microcentro bahiense.

Efectivos del Comando de Patrullas, de la comisaría primera y de Defensa Civil acudieron al lugar y encontraron a la mujer ya fallecida.

Un jefe policial informó que García vivía en el sexto piso de ese edificio y que, en base a diversos testimonios recabados, en un momento dado se dirigió a la terraza, desde donde cayó al vacío, lo que hizo presumir que se había arrojado.

La misma fuente dijo que García era titular de una empresa de logística llamada Saga, que había sido señalada en la causa por estafas.

También indicó que, según sus empleados, había dejado una carta explicando los motivos de su determinación.

Un alto jefe policial expresó que la autopsia determinó que “la mujer presentaba traumatismo encéfalo craneano grave y que se trató de una muerte violenta compatible con un suicidio”.

La causa en la que estuvo mencionada se inició el año pasado cuando autoridades de la sede central del banco denunciaron una estafa de 300 millones de pesos mediante cheques sin fondos.

Desde la oficina de Comunicaciones Externas y Asuntos Públicos de la sede central del Banco Santander Río informaron que se trató de una maniobra ilegal cometida presuntamente por cuatro empresas de Bahía Blanca, entre ellas la de García.

Por su parte, la empresaria negó los cargos y aseguró que era un chivo expiatorio en la causa en diversas declaraciones realizadas a la prensa local.