Internos de cárcel de Florencio Varela fabricaron 40 cunas que fueron donadas a mujeres carecientes

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    Internos alojados en la Unidad 24 Florencio Varela, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, fabricaron 40 cunas catres con materiales donados por una empresa y una Iglesia Evangélica, y la primera etapa de la producción ya llego a madres solteras y / o embarazadas que viven en asentamientos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en localidades de la Provincia.

    Se trata de una iniciativa solidaria que cuenta con la colaboración de privados de libertad, de la Iglesia del Ministerio Carcelario por el Cambio Interno, del personal penitenciario de la Unidad 24, del empresario maderero Leonardo Miño y de un grupo de jóvenes de la Asociación Civil Frente Joven, que redundará en el beneficio a madres de cuatro villas de Capital Federal y provincia de Buenos Aires.

    David, un interno de 35 años, actor clave del emprendimiento, se siente orgulloso de poder ayudar: “Para mí y mis compañeros esta posibilidad de hacer las cunitas es una doble satisfacción. Por un lado todos tenemos familia afuera y nadie está libre de necesitar ayuda, así que poder hacer algo por quienes necesitan nos da mucha satisfacción, pero además estamos aprendiendo un oficio que no va a permitir defendernos en la vida y eso también es muy importante”.

    Por su parte, el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, dijo que “la decisión política de la gobernadora María Eugenia Vidal es la de llevar adelante proyectos que procuren generar a las personas detenidas oportunidades laborales y brindar hábitos laborales para afrontar la reinserción social. Y esta noble actividad que están realizando en la Unidad 24 es parte de ese objetivo”.

    El pasado jueves 25 de octubre fueron presentadas en la Unidad 24 Florencio Varela las primeras 20 cunas y luego fueron retiradas para ser entregadas el sábado 27 a 20 madres, a través de los integrantes de la Asociación Civil Frente Joven que conduce Leandro Flocco y que se reúnen una vez por semana con mujeres en condiciones de vulnerabilidad social de la Villa Zabaleta de CABA, del barrio Rincón de Milberg de Tigre, de Villa La Cava de San Isidro y del barrio Las Tosquitas de Lobos, a quienes les brindan talleres de formación en lo que respecta a la maternidad , controles básicos del embarazo, además de ayuda material como en este caso las cunitas.

    El empresario Leonardo Miño, dueño de la maderera Palet 1, es otro de los pilares de este proyecto solidario ya que es quien aportó los materiales: donó madera, clavos y tornillos, además de haber prestado la maquinaria
    Miño aduce estar muy consustanciado con este proyecto porque aporta beneficios para los internos, que aprenden un oficio, para las madres que necesitan las cunas y para sí mismo, porque a través de la capacitación de los reclusos puede en un futuro, contar con mano de obra capacitada que dice que actualmente le cuesta mucho conseguir.

    El pastor evangelista Héctor Santoiani, que trabaja con los internos del pabellón del Ministerio Carcelario por el Cambio Interno, habla de un círculo solidario que se da entre gente que quiere ayudar, “porque nos conmueve lo que está pasando con nuestra sociedad y los que tenemos algo podemos aportar, y que bueno que este círculo de solidaridad se pudiera replicar en otras esferas sociales y así sería todo más fácil, más simple y más rápido”, afirmó.

    Santiago García, jefe de Talleres de la Unidad 24, destacó la ayuda de todos, especialmente de Miño quien estuvo detenido en la Unidad y quien aportó materiales. “Apostamos a que la mayor parte de los internos se sumen a alguna de las actividades que realizamos, algo que es complicado cuando se cuenta con una población joven como es este caso, pero este grupo que ha trabajado en las cunitas es muy consciente de la labor solidaria que están llevando a cabo y han trabajado muy bien”, señaló García.