Preocupa a docentes y padres una ola de robos en escuelas de Quilmes

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En los últimos treinta días sufrieron robos, al menos, cuatro edificios escolares de Quilmes. Si bien cada uno de los hurtos tuvo características particulares, los ladrones se llevaron de todas las instituciones educativas elementos indispensables para el desarrollo de las clases, como televisores, estufas, micrófonos, proyectores y computadoras.

Por esa ola de robos en escuelas de Quilmes fue relevado el jefe del Comando de Patrullas, según aseguraron funcionarios municipales al diario La Nación.

En la Escuela Secundaria N° 36, de Bernal, los delincuentes violentaron puertas y ventanas para ingresar en tres oportunidades durante el mes pasado. La directora María Robles confirmó que «los asaltos en la zona son frecuentes» y que «los robos están relacionados con las drogas». En el mismo edificio funciona la Escuela Primaria N° 63.

«Vimos también cómo dos personas bajaron de una moto, y le arrancaron la cartera a una mamá que estaba tocando el timbre para entrar en la escuela. Los padres y los alumnos saben quiénes son los delincuentes, viven en el mismo barrio. Pero tienen mucho miedo por las posibles represalias», comentó Robles.

Además, la directora de la Escuela Secundaria N° 36, explicó: «Los chicos que roban en la escuela son menores, y no son nuestros alumnos. Entran para buscar algún objeto que luego revenden, con el objetivo de conseguir el dinero que les permita comprar drogas. Esta es una escuela de barrio, una escuela humilde. Tratamos de que las drogas no entren. Pero es casi imposible».

«Durante 2016, sufrimos un robo por semana. En las periferias no somos tan visibles como las escuelas céntricas. Y no sólo tenemos miedo por un robo en el edificio, sino también por los robos en los alrededores del colegio. Los ladrones se llevan las mochilas de los alumnos, las zapatillas», agregó Robles.

Con el mismo tono de preocupación se expresaron los padres que esperaban a sus hijos en la puerta de la Escuela Primaria N° 72 de Bernal. Durante el feriado del 25 de Mayo, ladrones robaron estufas y televisores del edificio que está ubicado en el corazón de un cordón fabril, a pocos metros del cruce entre el Camino General Manuel Belgrano y la avenida Zapiola. Allí, además, funciona la Escuela Secundaria N° 70.

Junto con sus dos hijos, Laura Vallejos -que vive a diez cuadras de la Escuela Primaria N°72- señaló a La Nación: «No veo que nos cuiden. Muchos alumnos vienen al comedor, y se robaron las cosas de allí. Es la primera vez que sufrimos tantos asaltos seguidos. Los vemos todos los días alrededor de la escuela».

Una mujer llamada Evelyn, que integra la comunidad educativa de la Escuela Primaria N° 72 y que vive cerca del Camino General Manuel Belgrano, indicó: «Siento miedo cuando mi hijo entra en un edificio al que también entraron los ladrones. Robaron las estufas y las computadoras».

Sonia -otra madre- también aguardaba por dos de sus hijos en la puerta de la Escuela Primaria N° 72. Y aseguró: «Vivo a tres cuadras del colegio. Me siento insegura, en el barrio y en la escuela. No podemos caminar tranquilos en estas calles».

Por otro lado, la directora de la Escuela Primaria N° 78, Verónica Sarmiento, confirmó que, durante el fin de semana pasado, ladrones «saquearon» el colegio, en el que también se dictan las clases de la Escuela Secundaria N° 23.

Según detalló la docente, los ladrones «rompieron puertas, cerraduras y vidrios» para robar computadoras e impresoras. «No es la primera vez que entran. La alarma no funciona», dijo.

También en el partido bonaerense de Quilmes, pero en el barrio San Francisco Solano, delincuentes vulneraron los accesos del edificio al que asisten los alumnos de la Escuela Primaria N° 64 y de la Escuela Secundaria N° 65.

Marcela Pizarro, una de las vicedirectoras que trabajan allí, confirmó que los ladrones ingresaron dos veces -con una semana de diferencia-, el 25 de Mayo y el 1° de junio.

Tras esta ola de robos en las escuelas, el secretario de Seguridad de Quilmes, Matías Zarco, aseguró que los funcionarios municipales están atentos a la situación y que se decidió el cambio del jefe del Comando de Patrullas, con el objetivo de perfeccionar el diagrama de la vigilancia en el partido.

Y agregó: «Estamos propiciando cambios en la estructura de la policía provincial en la zona. Reforzamos la presencia de la Policía Local en los colegios con personal de las comisarías cercanas. El 911 funciona. Puedo certificarlo porque soy responsable del centro de monitoreo».

El funcionario aseveró que mantiene contacto con los directivos de los colegios, y dijo que ya se instalaron -cerca de las escuelas- «retenes» encubiertos, conformados por policías especializados en investigaciones.