Nicolás Pachelo al borde del juicio oral por tráfico de drogas

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Nicolás Pachelo, el ex vecino señalado como sospechoso en el crimen de María Marta García Belsunce, quedó cerca de ser sometido a juicio oral junto a otros 11 imputados de vender drogas sintéticas en la denominada «Florio Fest», informaron hoy fuentes judiciales.

Es que la Cámara Federal de San Martín confirmó los procesamientos con prisión prisión preventiva que había dictado en enero último el juez federal 3 de Morón Juan Pablo Salas para los 12 acusados.

Fuentes judiciales informaron a Télam que a partir de este fallo, el ex vecino de los García Belsunce en el country Carmel, del partido bonaerense de Pilar, seguirá procesado aunque en libertad ya que a fines de junio último el juez Salas le otorgó la excarcelación bajo una fianza real de 200.000 pesos.

Daniel Dinuchi, uno de los abogados defensores de Pachelo (39) dijo a Télam que de esta manera la causa quedó próxima a ser elevada a juicio y estimó que en octubre ya podría ser sorteado un tribunal oral para que se lleve adelante el debate.

El letrado explicó que la excarcelación de su defendido está firme ya que no fue apelada en su momento por la fiscalía, por lo que si Pachelo no viola ninguna de las condiciones de dicho beneficio llegará libre al juicio.

En cambio, el resto de los acusados seguirá detenido según lo resolvió la Cámara Federal de San Martín, agregó el abogado.
Dinuchi y su colega Raquel Pérez Iglesias habían apelado en abril el procesamiento de Pachelo por considerar que no existen pruebas suficientes para acusar a su defendido de formar parte de una banda dedicada al narcotráfico.

En diciembre del año pasado, cuando la Policía Federal (PFA) allanó la quinta del partido bonaerense de General Rodríguez donde se realizaba la fiesta electrónica «Florio Fest», Pachelo fue detenido y acusado de ser unos de los vendedores de éxtasis que estaban apostados en uno de los gazebos del predio.

Sin embargo, para la defensa «el personal preventor pretendió atribuir a Nicolás Pachelo una supuesta venta de una pastilla de color verde claro a uno de los agentes encubiertos» pero esa maniobra «no fue registrada de ninguna manera, ni por videofilmaciones, ni por fotografías, ni mediante billetes marcados».

En el acta se precisó que en poder de Pachelo se incautaron una bolsa tipo «Ziploc» con 21 pastillas verdes sin logo, otra con 74 pastillas rosas también sin logo, y una tercera con 14 pastillas azules con el logo de una paloma y dos comprimidos rojos con un cuño ilegible.

La defensa recordó que, en su indagatoria, Pachelo afirmó que «la droga que se le atribuye no era de su propiedad y estaba tirada a un costado de donde se hallaba, desconociendo a quien pertenecía ya que al lado suyo había otras seis personas».

Respecto al cilindro plástico con polvo blanco encontrado en uno de los bolsillos de las bermudas que vestía Pachelo, sus abogados señalaron que podría ser cocaína «para consumo personal» y en relación a los 5.200 pesos en efectivo que el acusado tenía encima, eran para pagar el gazebo donde estuvo en la fiesta.

De acuerdo en la investigación, cuando se allanó la quinta de General Rodríguez en el marco del operativo denominado «Quinta Fest», los policías secuestraron más de 2.500 pastillas de drogas de diseño, cuatro kilos de cocaína, dos de marihuana, 76 microdosis de LSD, autos de alta gama, armas, teléfonos y dinero.

Además de Pachelo, fueron apresados el sindicado organizador y financista de las fiesta, el empresario y fisicoculturista Florio Javier Lenatowicz (45); su novia, ex modelo y diseñadora rusa Marina Sokolova (34) y uno de los sindicados líderes de la barra brava de Huracán y miembro de Hinchadas Unidas Argentinas deportados por Sudáfrica en el Mundial 2010, Luis Tucci (46), a quien se le atribuyó ser un proveedor de cocaína en esta organización.

Los otros detenidos fueron el relacionista público Javier Burgos (42); Javier Hernán Rodríguez (31); Federico Landoni (30); Diego Stamati (34); Nicolás Manrique (23); Ezequiel Paniagua (28); Hugo Orlando Cueto (45); y José Claudio Madarinsky (42).

Para los pesquisas, estos acusados conformaban una banda que organizaba fiestas electrónicas en quintas o locales privados, donde comercializaban las drogas entre sus asistentes, la mayoría personas de elevado poder adquisitivo, que eran convocadas al evento mediante redes sociales y mensajes in box, con el objeto de no dar a conocer a extraños el lugar del evento.